No a los delitos de pensamiento

En esta era de tanto cuidado por no “ofender”, ya sea a las minorías como a cualquier persona o grupo con la que difiramos de opinión, se ha impuesto progresivamente (y nunca mejor dicho) la dictadura de lo políticamente correcto. Muchos pensaban que las futuras dictaduras serian las comunistas, las fascistas, o de algún régimen antidemocrático. Muchos pensaban, que eso pasaba en Asia, África, o en países en vías de desarrollo, pero nunca ocurriría en la sociedad occidental que había hecho la libertad de expresión su bandera, donde su historia en comparación a la de otros pueblos se explicaba a la mayor tolerancia que había en Europa, como fue capaz de vencer el fanatismo religioso, como era capaz de echar abajo las supersticiones y oscurantismo de los pueblos, como un científico era capaz de desafiar las creencias preconcebidas y demostrar, el sólo aunque tuviese al mundo en contra una verdad, como un individuo tenia unos derechos inalienables que les protegía de las sucesivas “cazas de brujas” que se han ido sucediendo a lo largo de historia. Por ultimo, Europa era la esencia de la libertad, con la que la creatividad dio las mas grandes obras de arte, filosofía y música.

Se podría resumir perfectamente como el gran Voltaire dijo:

VoltaireNoCompartoLoQueDicesPeroDefendereTuDerechoADecirlo

Los limites de la libertad de expresión

Si le preguntan al ciudadano medio si está a favor de la libertad de expresión responderá afirmativamente, incluso le dirá que es un valor inalienable de la sociedad moderna. Sin embargo, cuando se exponen casos concretos, comienza a dudar. La frase mas clásica (y vacía) es:

Tu libertad de expresión termina donde empieza la mía

Esta frase tan bonita gusta tanto porque es muy ambigua y abierta a interpretaciones donde termina esa libertad. Es una frase vacía, pero lo que es mas importante, es que es falsa: El hecho de que yo expresase opiniones ofensivas o radicales puede quizas ofender a mi interlocutor, pero no cohíbe ni reprime en modo alguno su libertad de replica o a expresarse. Esto es, el interlocutor continua teniendo su libertad de expresión intacta, no ha sido dañado en modo alguno (salvo sus sentimientos quizás).

Bien es cierto, que existe algún caso concreto, como el caso donde una persona amenaza y pide la muerte de una persona, donde yo personalmente aceptaría un límite de la libertad de expresión, pero es una cuestión peliaguda que podría ocasionar mas daño (la cercenación de cualquier opinión malsonante) que ayuda.

OrWellLibertadDeExpresion

A pesar de esas dudas filosóficas, todos estaremos de acuerdo en que no existe el crimen de pensamiento, no?

Los delitos de pensamiento

Hoy en dia, la diferencia entre libertad de expresión y libertad de pensamiento es tan difusa, que los legisladores parecen no diferenciar entre el ser y el actuar. El hecho de que una persona tenga determinados pensamientos no implica que haya llevado tales ideas.

Un ejemplo seria el caso de homofobia, la homofobia significa popularmente un rechazo u odio hacia los homosexuales, y ocurren a veces ataques homofóbicos, los cuales deben ser condenados y sus autores llevados a juicio. Por supuesto la homosexualidad no es ningún delito, pero tampoco lo es la homofobia. Pero parece que hoy en día se ha igualado la -fobia con los ataques físicos violentes por ese motivo.

¿Qué significa -fobia?

Según la rae, -fobia significa ‘aversión’ o ‘rechazo’, si buscamos en la wikipedia, tenemos un explicación mas detallada.

Una fobia (palabra derivada de Fobos, en griego antiguo Φόϐος, «pánico», hijo de Ares y Afrodita en la mitología griega, la personificación del miedo) […] se caracteriza por un miedo intenso y desproporcionado ante objetos o situaciones concretas. También se suele catalogar como fobia un sentimiento de odio o rechazo hacia algo.

Como vemos, -fobia no significa odio, sino miedo. La aracnofobia es un miedo desmedido hacia las arañas, eso no significa que el sujeto odie a las arañas (aunque suele ir aparejo), simplemente que no quiere verlas. No significa que quiera asesinar a las arañas, que las arañas deban desparecer de la faz de la tierra, o que que todo aquel que se junte con ellas sean un ser despreciable. La persona en cuestión puede aceptar perfectamente la convivencia con ellas, si el vecino quiere tener un terrarium con ellas no hay ningún problema, pero que no se las metan en su casa.

Por ello, viendo que una fobia no es mas que un pensamiento, cualquier ideología puede ser profesada sin temor a estar cometiendo un crimen.

Con ello, tenemos que una persona que profese los siguientes pensamientos o ideologías:

xenofobia, racismo, homofobia, transfobia, sexismo, machismo, feminismo, fascista, comunista, nazi, fundamentalista musulmán, fundamentalista cristiano, supremacismo blanco, supremacismo negro, islamofobia, antisemita, antidemócrata, antiamericanismo, arabofobia, francofobia, eslavofobia, germanofobia, hispanofobia, ziganofobia, ultranacionalismo, radicalismo, extremismo, fanatismo

no está cometiendo ningún crimen, pues se trata de unicamente de ideas, pensamientos o ideologías; y las ideas no son delito.

Intentar criminalizar cualquiera de estos pensamiento seria algo propio de un totalitarismo extremo, inexistente en el mundo actual.

Obviamente, cualquier agresión física de cualquiera de los casos citados sí que es un crimen, una agresión racista es un delito, y tiene que serlo. Una agresión homofoba es un delito, aunque el delito en si es la agresión física, independientemente de la ideología del atacante o el agredido. Una agresión contra un homosexual no es mas grave que una agresión contra un heterosexual.

En posteriores artículos hablaremos de los delitos de odio, leyes cuasi-totalitarias donde se prácticamente se ha criminalizado pensamientos e ideas que vayan contra lo políticamente correcto. Esta situación ya fue reflejada en el libro 1984 del escritor inglés George Orwell, donde el Gran Hermano vigilaba todo nuestras movimientos (cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia) y existían los Thoughtcrime o crímenes de pensamiento. La relación de estos con el actual policorrectismo imperante, el hate speech o crímenes de odio, la censura y la libertad de expresión serán analizadas y debatidas en futuros artículos, y constituyen la base de este blog: la lucha por la libertad.

CharlieHebdoVoltaire

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9 respuestas a No a los delitos de pensamiento

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