No al bipartidismo

El bipartidismo no es más que un monopartidismo encubierto

OrtegaGassetSerDeIzquierdas

El sistema bipartidista que vivimos en España y en Europa occidental se ha demostrado nefasto para el pueblo: partidos turnándose desde hace tres décadas desde el inicio de la democracia que cambian poco o nada la situación económica, política y social del país. O peor, cuando la cambian, lo hacen para ceder la soberanía a agentes externos que buscan frecuentemente un enriquecimiento económica personal.Hoy por hoy las diferencias entre los dos grandes partidos agrupados normalmente entre el centro-izquierda y centro-derecha se podría traducir en el siguiente vídeo:

¿qué importa si es de derechas o de izquierdas?

Hoy, parece que toda persona se define políticamente como de “izquierdas” o de “derechas”, pero ¿que significa para la gente esos términos?

Para algunos ser de izquierdas es apoyar la escuela y la sanidad publica, para otros es pactar con los separatistas, para otros es apoyar la inmigración masiva y las políticas de igualdad.

Si alguien se define como derechas puede ser que sea porque quiere conservar las raíces cristianas de su país, otro puede que sea conservador en temas morales como el aborto, matrimonio del mismo sexo, divorcio… quizás es que sea liberal en lo económico y quiera que el estado no se entrometa en sus negocios o en su vida personal, pero puede ser tambien lo contrario, que quiera un Estado fuerte que juegue un papel importante y no permita que los “hippies” hagan lo que quieran.

Como vemos en muchos casos la misma ideología se contradice: la izquierda que habla de la libertad personal es intervencionista en lo económico, mientras que la derecha que quiere un cierto orden moral y cultural, pide que el Estado no se entrometa en la economía.

Hoy en día muchísima gente no se podrá etiquetar ni en bando ni en otro, mucha gente de derechas apoya el aborto en ciertos supuestos y mucha gente de izquierdas es católica y quiere mantener las tradiciones. Por lo tanto, basta ya de la izquierda-derecha, ahora por encima de esa falsa dicotomía estará la nación y el patriotismo, así como su posición respecto a la inmigración masiva. Eso es lo realmente importante en el siglo XXI.

A mi no me mires, yo voté a Kodos

La situación es siempre la misma, los españoles (ponga aquí la nacionalidad de su país occidental, lo mismo da) votan por un partido político, el partido político en cuestión incumple reiteradamente su programa y se muestra como un mal gestor, tras una o dos legislatura la situación se hace insostenible y los votantes votan al siguiente partido mayoritario que se presenta siempre como opuesto ideológicamente al partido gobernante. Cuando este gana, dice: nos hemos encontrado con la caja vacía, la culpa es de la mala herencia recibida, etc. Tras ello, ocurren un par de actos y leyes de maquillaje, pero en esencia vuelven a cometer los mismos errores llevando siempre una política cortoplacista, sin pensar en el pueblo y buscando unicamente perpetuarse en el poder y el enriquecimiento personal.

Pero (y aquí viene lo impactante), cuando el segundo partido ha vuelto a hundir el país, ¿Que hace el pueblo? Opciones:

  • Votar a un tercer partido nuevo formado por gente con ilusión y con ganas de cambiar las cosas, gente que representa un cambio para el conjunto de la nación
  • Volver a votar al primer partido que les decepcionó anteriormente y que se ha demostrado al menos tan incompetente como el actual

Exacto amigos, la opción elegida por el pueblo suele ser siempre… (redoble de tambor) la ¡segunda! Parece que la población tuviese algún tipo de problema personal o psicológico para salirte de la anticuada y falsa dicotomía izquierda-derecha y dar una nueva oportunidad a gente nueva y con ganas de cambiar la situación.

Conclusión

Como ya dije en anteriores artículos, votar a la izquierda o la derecha es, hoy por hoy, votar por el mismo perro con distinto collar. En momentos decisivos en lo que respecta a la soberanía nacional ambos hacen concesiones bien a multinacionales extranjeras bien a la UE (mejor dicho, a Bruselas) y sus burócratas centrados sólo en crear su nuevo orden mundial.

BenGarrisonLeftRigth

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2 respuestas a No al bipartidismo

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