No al reduccionismo racial ni el reduccionismo cristiano

Ser racista es ser demasiado abierto

Hoy en día todos hablan de la religión u origen de la inmigración, como si eso fuera lo único importante a considerar en los inmigrantes. La religión o el origen de los inmigrantes es importante pero no es lo único: yo no estoy dispuesto a aceptar millones de inmigrantes sólo porque fueran cristianos o porque fueran “blancos”. Mi nación es más que un color de piel o un religión. En este artículo hablaré del reduccionismo racial y religioso que se hace de la la cultura nacional, reduciéndolo todo a la procedencia o la religión.

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No al reduccionismo racial

Un inmigrante rubio con ojos azules es un inmigrante

Ahora que todo el mundo habla de las razas y las etnias, y donde parece que se vuelve a unos lazos más “biológicos”, yo quiero dar una perspectiva totalmente opuesta y explicaros por qué considero que el reducirlo todo a la raza un error. ¿Por qué? Porque eso implicaría dejar entrar a millones de inmigrantes por el mero hecho de que sean “blancos”.

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Me explico, por mucho que la población europea se esté reduciendo debido a nuestra baja tasa de natalidad (y sobre todo al orquestado plan de inmigración masiva) todavía hay muchos europeos en el mundo. En Europa viven unos 700 millones de personas, ¿acaso por ser “blancos” pueden venir todos a mi país? ¿Si en vez de ser invadido por musulmanes de Oriente Medio o por personas del tercer mundo, somos invadidos por europeos del Este, o por Estados Unidos, acaso no es también una invasión? Vale que la integración sería muchísimo más fácil para ellos (o al menos eso creo), pero eso no significa que yo tenga que reducir la cultura de mi país a ser simplemente “blanco”.

Un país es una cultura, lengua, tradiciones, forma de ser, … Para que quede claro, un inmigrante rubio con ojos azules es un inmigrante. Aunque sea algo obvio decirlo, el inmigrante ilegal es ilegal, venga de donde venga. Ser racista es ser demasiado abierto, porque implicaría que los países europeos tendrían que aceptar inmigrantes sólo por el hecho de ser blancos. ¿Acaso si un refugiado tuviese la piel más blanca que nosotros significa que tenemos que acogerle? Una buena táctica para los contrarios al multiculturalismo como nosotros sería empezar echando a un inmigrante rubio con ojos azules para que no nos puedan acusar de racistas. Pensad en ello.

No al reduccionismo cristiano

El inmigrante católico sigue siendo un inmigrante

Esto será difícil de entender para muchos, ya que bastantes europeos opuestos a la islamización lo son por su deseo de defender al cristianismo. Sin embargo, no hay que perder la perspectiva nacional. Por mucho que una persona con fe católica comparta valores morales, religiosos y probablemente culturales con nosotros no significa que puedan venir en masa a nuestro país, por las mismas razones que expuse en el anterior apartado.

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Cristianos en el mundo

Hay 2,200 millones de cristianos en el mundo, la religión con más fieles del mundo (*) ¿Aceptarías que todos pudieran venir a tu país por compartir la misma fe?

Alguno dirá, bueno, pero yo soy católico, aunque los protestantes sean cristianos tambien, pero para mi los mormones, anglicanos, presbiterianos, … son cristianos “raros”. Bien, pues la iglesia católica son 1,100 millones de fieles. ¿Aceptarías a millones de filipinos, latinoamericanos, africanos, … sólo porque son católicos?

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Católicos en el mundo, “sólo” 1,100 millones

(*): Por si tenéis curiosidad, después del cristianismo, la religión con más adeptos es, como vosotros habréis imaginado, el islam con sus 1,600 millones de seguidores. Todavía tenemos tiempo.

Finalmente, este tipo de inmigración hace que la iglesia de tu país sea tendente a aceptar la inmigración masiva si esta es católica. ¿Por qué? Teniendo en cuenta de que los europeos cada vez son menos religiosos y van menos a misa, una población inmigrante católica devota sería de interés para la iglesia católica, aún cuando pudiera ser en perjuicio de la población local por el incremento de la delincuencia y las ayudas sociales. Un ejemplo: en USA la inmigración masiva procede casi exclusivamente de México, país muy católico, por lo que la iglesia católica useña, que es minoritaria tendrá la “tentación” de aceptar esa inmigración para ganarle la partida a las iglesias protestantes useñas. A pesar de que esa inmigración católica traiga consigo a bandas latinas.

Por lo tanto, basar nuestra nacionalidad o cultura en nuestras raíces cristianas es ser demasiado  abierto.

No al reduccionismo izquierda-derecha

La nación está por encima de izquierda-derecha

Muchos hoy en día sólo hablan de la importancia de ser de izquierda o derechas, siendo un concepto ridículo como ya comenté en un artículo anterior. Yo ahora te pregunto, ¿en el extranjero con quien te juntas? ¿si eres de derechas, te juntas acaso con un conservador lituano o con un español? ¿Si eres de izquierdas, te juntas con un moldavo comunista, o con alguien de tu mismo país?

La gente se junto con personas de su país y cultura por encima de superfluas “ideologías”. Incluso el definir nuestra nación en el plano cultural, como con Hispanoamérica, con los que compartirnos historia, lengua, cultura y tradiciones es ser demasiado abierto: toda hispanoamérica no puede venir a España. Mejor definirnos en el plano nacional. En caso de guerra o conflicto, nadie de fuera vendrá a salvarte, si pueden salvar a alguien, primero salvaran a su familia.

Lo nacional

¿Qué es ser nacional? ¿Cómo definimos quién es autóctono y por ende quién extranjero?

Cada país defiende su nación en planos diferentes: para Francia es la lengua francesa, pero para Suiza en cambio, donde hablan 4 lenguas, ellos no pueden definir su nación en el plano lingüístico. Para un japonés, para ser japones tienes que pertenecer a la raza japonesa, porque ellos son un pueblo muy homogéneo, pero un ruso no puede definir ser ruso en el plano racial. Un saudí te definirá su nación en el plano religioso, pero en Líbano, donde conviven desde hace milenios cristianos y musulmanes no pueden hacerlo. ¿Qué es entonces lo nacional? Eso debe buscarlo cada pueblo.

Por ello, la definición de qué es nacional, (plano racial, étnico, religioso, cultural) es intencionadamente dejada abierta a interpretaciones, de forma deliberadamente ambigua, para que cada pueblo decida qué le define y qué le es extraño.

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